|
Desde hacía siglos en Venecia se hablaba de la presencia de extraños seres provenientes del mar. Nunca se demostró la existencia de tales seres, sin embargo permanecían en el folclore de la ciudad como algo real y existente.
El barrio de Cannaregio, sobre todo en los aledaños de la iglesia de San Canciano, había sufrido años antes un incendio que acabó con varios sectores del sestiere. Tiempo después, las inundaciones se cebaron en la zona, que poco a poco fue siendo abandonada por sus habitantes. El gobierno no tenía ni recursos ni interés para ayudar a los habitantes de San Canciano, que poco a poco fueron distanciándose del resto de la ciudad.
Desde entonces se pueden escuchar rumores extraños sobre un nuevo culto floreciente en Cannaregio, centrados en la semiderruida iglesia. Nunca se sabrá realmente si esos rumores eran o no fundados. Lo que si se sabe es que, después de la aparición de la Herida de los Cielos, Cannaregio es un lugar mucho más inseguro.
Los rumores que hablan de extraños hombres acuáticos se han disparado en la ciudad. No faltan cantinas donde encontrar personas que dicen haberlos visto en persona. Y todos ellos aseguran que escaparon con vida de milagro.
Los habitantes de San Canciano se han vuelto mucho más introvertidos que nunca, e incluso parece que están cambiando físicamente. Nadie sabe que impulsa a los adoradores de Dagon ni a los seres repulsivos que surgen de los canales. Si tienen algún plan, sólo ellos lo saben. Pero sin duda sus actos se han vuelto cada vez más osados y ya hay pocos en Venecia que duden de su existencia. Sin duda, las noches se han vuelto mucho más peligrosas en los últimos dos años
|